Mi viaje a Tokyo (5/5) – Lugares de interés en Tokyo

El último artículo de la serie se ha hecho de rogar pero al fin está aquí. No quería empezar a preparar el viaje a Japón de este año sin haber terminado esta serie.
Además, me ha venido muy bien para recordar algunos de los lugares tan impresionantes en los que estuvimos durante nuestra visita a Tokyo.
Existen muchas guías y también hay mucha información por la red, por eso, voy a contar lo que más me gustó de nuestro viaje y que sin duda iré a ver otra vez en el viaje de este año.
Si te gustan las cosas elegantes…
Chanel, Louis Vuitton, Cartier, Armani, Prada, Christian Dior, Gucci, Tiffany’s incluso Zara… Todas están en Ginza Street. También es allí donde está el Apple Store.
Si eres chica y te gusta la ropa y los complementos no te pierdas Shibuya 109. Un centro comercial de moda de 8 plantas con muchísimas tiendas.
Si te gusta la tecnología…
Akihabara es el barrio más fiel a la imagen futurista de Japón que estamos acostumbrados a ver en la televisión. Grandes edificios a cual más “raro”, luminosos por todas partes y tiendas y más tiendas de productos tecnológicos. Allí mismo, Yodobashi-Akiba es un centro comercial de electrónica de 13 plantas con un surtido de productos impresionante.
Si te gustan las alturas…
De todos los rascacielos que visitamos el que más me gustó con mucha diferencia fue la Torre Mori en Roppongi Hills. No es el más alto pero tiene un mirador abierto en la planta 54 desde el que vimos el atardecer.
Si te gusta la playa…
Merece la pena ir a Odaiba y ver lo que han hecho allí. Odaiba es una isla artificial que fueron construyendo durante años echando arena en el mar y que hoy es un lugar increible. Rascacielos, playa y un paseo marítimo desde el que se puede ver toda la bahía de Tokyo. De noche es espectacular.
Si quieres ver cosas muy de allí…
No me perdería Yoyogi Park, el Palacio Imperial o el Cruce de Shibuya
A partir de ahora, toca empezar a preparar el siguiente viaje que será en octubre. Este año, vamos a coger un pase de Japan Rails de 21 días para recorrer gran parte de Japón en 32 días.
Mi viaje a Tokyo (1/5) – Viaje en avión de Madrid a Tokyo

Lo primero que reservamos para ir a Tokyo fue el avión. Baldboy, que ya había estado hace 2 años, nos dijo que la mejor opción era British Airways. Aunque para este viaje miramos también en otras aerolineas, British resultó ser la más barata. El vuelo a Tokyo nos costó 605€, ida y vuelta.
El viaje lo hicimos con escala en Londres pero en Madrid te dan los billetes de los 2 vuelos y al llegar a Londres sólo tienes que hacer el cambio de avión porque ellos se encargan del tema de las maletas. Además, como tú compras Madrid – Tokyo, si hubiera algún retraso por lo que sea y perdieras el enlace en Londres, ellos se harían responsables.
Baldboy, nos contó que en su anterior viaje llegaron justos de tiempo a Londres y no dio tiempo a que subieran las maletas al avión en el que se fueron a Tokyo. Al llegar y ver que sus maletas no salían fueron a reclamar. Allí les explicaron lo que había pasado, les tomaron nota y más tarde, cuando las maletas llegaron a Tokyo, se las enviaron al Hostel directamente.
Madrid – Londres
Desde Madrid (Barajas) hasta Londres (Heathrow) fuimos en un vuelo de Iberia que tardó 2 horas y 40 minutos. Una vez allí, tuvimos el tiempo justo para comer y poco más porque había que cambiar de terminal.
Londres – Narita
El vuelo desde Londres hasta el Aeropuerto Internacional de Narita, qué es donde operan los vuelos internacionales que van a Tokyo, lo hicimos en un avión de British Airways y duró 10 horas y media.
Para ser clase turista el vuelo estuvo muy bien. Lo primero que te dan es un kit con una manta, cepillo y pasta de dientes, auriculares, un antifaz y unos calcetines. Durante el vuelo te dan 3 comidas, aperitivos y en todo momento puedes pedirle a las azafatas lo que quieras.
Al parecer en todos los vuelos de British Airways (grandes), lo que llaman World Traveller, el servicio de bar es gratuito. Además, cada pasajero tiene su propia pantalla de televisión para elegir lo que quiere ver con películas en varios idiomas, series, dibujos animados, música, radio… en fin, que son 10 horas pero no te aburres. Entre que duermes un poco, ves alguna película y que no paras de comer… el viaje se pasa bastante bien.
Una vez en Narita, Tokyo está a unos 70 kilometros. En Metro tardamos una hora y media más o menos. Más adelante, en el post de Moverse en Tokyo, hablaré de las diferentes formas que hay de ir al aeropuerto y lo que cuestan porque a la ida fuimos de una forma y a la vuelta, tras informarnos mejor, lo hicimos de otra.
Actualización: Como ir y venir del aeropuerto está mejor explicado en el artículo “Moverse en Tokyo”.
¿Es Tokyo la ciudad más cara del mundo?

Pues seguramente lo sea y yo no soy nadie para contradecir los estudios que hay sobre el tema. Lo que sí puedo decir después de pasar allí 12 días es que hay precios para todos los gustos. Tokyo es una gran ciudad para visitar y, al contrario de lo que pueda pensar mucha gente, un viaje puede salir bastante barato.
El viaje de 12 días a Tokyo me ha costado 1.300 euros. Todo incluido, es decir: avión, alojamiento, comidas, transporte para moverme por allí, subida a los rascacielos…
Los gastos normales (desayuno, comida, cena, varios cafés y helados, desplazamientos en Metro, subida a rascacielos…) no han llegado a los 30 euros al día de media.
Así que con este post doy comienzo a una serie en la que voy a desglosar mi viaje por si a alguien le puede ayudar a la hora de organizar su viaje a Tokyo.
La estructura que espero seguir es:
En Tokyo – Día 12. Despedida por Akihabara y Ginza

Hoy es el último día que estamos en Tokyo. Cogemos el avión mañana por la mañana desde Narita.
Para despedirnos hemos vuelto a Akihabara para pasar por Yodobashi-Akiba y comprar fundas de plástico para la cámara para hacer fotos cuando llueve porque hemos visto que van muy bien las que probamos el otro día. Después, hemos aprovechado para entrar en los sitios más frikis que hemos visto.
Primero, ha tocado Super Potato, el paraiso de los 8 bits. Había consolas que no había visto en mi vida. Hasta había maquinitas de las primeras con el Donkey Kong y el Super Mario Bros para coleccionistas, imagino, porque había alguna que costaba más de 700€. En la última planta había máquinas recreativas con todos los clásicos.
Luego en Taito Station, unos recreativos de 5 plantas, hemos visto unas máquinas impresionantes. Había una de Djs que tenía más botones y potenciometros que una cabina de verdad y el sonido era Bose. Cabinas con una pantalla panorámica en plan Ivangelion para llevar un SuperRobot, una parecida al Guitar Hero… en fin, un chorro.
Para terminar el día, hemos ido a Ginza porque Joaquín quería comprar un libro en la tienda de Leica. Al final, hemos terminado hablando con el dependiente que nos ha explicado en spanglish como funciona la M8 y cosas sobre la nueva S2: 30 megapixeles y unos 30.000€, vamos que se escapa del presupuesto.
El resto de la tarde lo hemos pasado sentados tomando un café en una terraza en la calle principal de Ginza.
En Tokyo – Día 11. Nikko pasado por agua

El día amanecía bien y salimos para Nikko pero a medida que íbamos avanzando el día se iba poniendo peor. Una vez allí, no ha parado de llover en todo el día.
Para ir, hemos cogido un tren en la estación de tren de Asakusa que iba directo a Nikko. El viaje ha durado 2 horas y 40 minutos y nos ha costado 1320 yenes, menos de 10 euros. (cada trayecto)
Se nos ha hecho un poco tarde hoy y nada más llegar hemos comido en un restaurante muy pequeño, 3 mesas. En la puerta ponía menú en español y letreros del tipo “Una tempura para chuparse los dedos”… y más cosas en otros idiomas. Me ha atendido una mujer mayor que sólo hablaba japonés pero tenía la carta en varios idiomas. Una tempura riquísima y un cuenco de arroz 800 yenes (6 euros).
Las paredes y el techo del local estaban empapeladas con notas, fotos, tarjetas de visita, tickets de metro… de la gente que va pasando por allí. Había cosas en todos los idiomas habidos y por haber y muchas en español. He comido con 2 parejas de españoles y una de australianos.
Nikko es patrimonio mundial de la humanidad y en otros tiempos fue centro del budismo en Japón. El parque nacional es impresionante y como no paraba de llover y todo estaba mojado los verdes hasta hacían daño a la vista.
Este parque tiene una extensión de 1.400 km2 por lo que hubieramos necesitado unos cuantos días para ver todo bien. El parque estaba lleno de templos y santuarios.
Creo que visitar Nikko es casi obligatorio si se visita Japón pero sería interesante pasar al menos 2 o 3 noches allí para disfrutar de verdad de aquello. Nos ha faltado mucho por ver…
En Tokyo – Día 10. Otra vuelta por Asakusa y Ginza

Esta mañana amanecía con la gente nadando por las calles. Ha llovido como ningún día y nos ha estropeado el viaje a Nikko.
Así que nos hemos lanzado otra vez por el barrio para ver los puestos y las tiendas que hay por todas las calles y aprovechado para poner una lavadora que hacía falta porque nos estábamos quedando ya sin ropa que ponernos. Y bueno… las camisetas que hicimos para el viaje están triunfando, raro es el día que algún japonés no nos dice nada.
Por la tarde, hemos ido al Apple Store en Ginza porque Joaquín ha tenido un problema con el disco duro de su PowerBook. Y hasta nos han atendido en español… el dependiente parece que hablaba unos cuantos idiomas…
Después de pasear un poco por allí, haciendo fotos con la lluvia de la zona, vuelta al hostel para cenar y coger fuerzas para mañana.
Ginza es de las zonas que más me ha gustado, sobre todo, de noche y lloviendo. Las pantallas en los edificios y los carteles luminosos marean y, en general, todo está mucho más currado que Akihabara, por ejemplo, que también tiene bastantes luces.
En Tokyo – Día 9. Shibuya y Torre de Tokyo

Esta mañana nos hemos levantado con mucha más calma que el resto de días para salir sobre las 10 del hostel, dirección Shibuya.
El viaje ha sido bastante corto porque ni si quiera ha habido que hacer transbordos, está en nuestra misma linea de Metro. No creo que haya llegado a 30 minutos.
Una vez allí, hemos dado una vuelta por la zona comercial. El barrio está lleno de tiendas de moda para gente joven y de sitios para comer. Y cuando digo lleno, es lleno, porque a lo que más cuesta acostumbrarse de Tokyo, cuando estás buscando un sitio para comer o para lo que sea, es que no basta con mirar en los locales a pie de calle sino que hay que mirar en todas las plantas de todos los edificios porque puede haber de todo. Es como si todo fuera un enorme centro comercial en el que tienes que ir cambiando de edificio para seguir viendo más tiendas, restaurantes, cafés…
En Shibuya 109, el centro comercial de moda más grande de la zona, después de recorrer 8 plantas buscando una tienda de chico ha resultado que no había. Todo era para chica. Impresionante la barbaridad de tiendas que había. Seguro que en la puerta ponía que todo era para chicas pero estaría en japonés porque no hemos visto nada.
Hoy hemos comido en Tokyo Bellini Café. Un restaurante italiano que estaba en una octaba planta de uno de los edificios. Nos han sentado justo al lado de la ventana y teníamos muy buenas vista de la zona. Un plato bastante grande de Spaguetti al pomodoro con melanzane e mozzarella me han costado 1650 yenes (no llega a 12 euros). Además, al parecer era como una especie de menú y te podías servir toda la ensalada que quisieras de un buffet y agua, zumos, tes y otras jarras con líquidos que no sé que eran y los cartelitos venían en japonés.
Después, desde un Starbucks que estaba en una primera planta con un gran mirador hemos visto el cruce por el que pasan más personas todo el mundo, o al menos eso es lo que dicen. No se si lo será, imagino que si lo dicen es porque alguien se ha parado a contarlas. El caso es que cuando se abren los semáforos de peatones de todo el cruce, porque se abren todos a la vez, se ve una manta de gente fuera de lo normal.
Por la tarde vuelta al metro hacía Roppongi para subir a la Torre de Tokyo. Acabo de ver en la guía que había otra forma de llegar directamente y no teniendo que ir a Roppongi pero como no lo teníamos claro, hemos tenido que andar un rato.
La Torre de Tokyo es de los lugares de mayor atractivo turístico de Tokyo. El diseño está basado en la Torre Eiffel de París y está pintada de blanco y rojo. La torre mide 332,6 metros, 8,6 más que la de París. Había mucha gente. Mucha más que al resto de miradores que hemos ido, también es verdad que hoy es sábado, y no hemos podido subir hasta arriba del todo porque estaban vendidas las entradas así que nos hemos quedado sólo en 150 metros de altura. Había demasiada gente y es todo cubierto. Nos ha costado subir 820 yenes (6 euros)
Personalmente, el mirador que más me ha gustado, con mucha diferencia, es el de la Torre Mori en Roppongi Hills que es abierto.
En Tokyo – Día 8. Odaiba

Por la mañana temprano bajábamos por el rio en un barco futurista que parecía sacado de una película manga para ir directamente de Asakusa a la isla artificial de Odaiba.
Allí, en un parque prácticamente al lado de donde nos ha dejado el barco hemos visto un Gundam de 18 metros. Yo no entiendo de estas cosas pero aquello estaba lleno de gente para ver el robot parecido a Mazinger Z. Impresiona estar debajo porque parece que en cualquier momento va a echar a andar por encima de la gente. Lo mejor ha sido cuando ha empezado a mover la cabeza hacía los lados como si estuviera mirando a la gente.
Hoy ha tocado comer en La Pausa, un restaurante italiano que está dentro del Centro Comercial Aqua City. Buen precio y con una cristalera desde donde se veía la bahía de Tokyo. He comido una plato de gnocchi 4 quesos y una pizza margarita con mozzarella por algo más de 1.000 yenes (no ha llegado a 8 euros).
Por la tarde hemos pasado un rato en un centro de Sony que definían como “A science museum that explores ‘light’, ‘sound’ and ‘entertainment’”. Ha estado gracioso y nos hemos echado unas risas. Había cosas curiosas, un documental en 3D, juegos, un sistema que te grababa la voz y luego te la ponía en diferentes estados de ánimo, alegre, cansado, borracho… y muchas pijadas a base de proyectores, cámaras que jugaban con tus movimientos… no ha estado mal para echar el rato pero no sabiamos que cerraban tan temprano el mirador a donde queríamos subir, así que, vamos a tener que volver otro día.
El resto de la tarde lo hemos pasado sentados en una terraza a pie de playa viendo como atardecía con toda la bahía de Tokyo y los rascacielos de fondo.
Otro día de relax que le ha sentado muy bien al cuerpo. Además, las vistas desde Odaiba son impresionantes.
En Tokyo – Día 7. De vuelta al Palacio Imperial
Hoy ha sido un día muy tranquilo. Salimos bastante tarde del hostel para ir a ver el Jardin Higashi Gyoen que está junto al Palacio Imperial. Allí, sentados en el cesped veíamos los rascacielos al fondo. [1]
Para ver un poco más de Tokyo hemos hecho gran parte del camino a pie en vez de ir en el Metro, atravesando una zona empresarial de rascacielos cercana a Ginza.
Entre dos rascacielos, encontramos Masakado’s Tomb, un jardín de unos 200 metros que venera al decapitado Taira no Masakado. Descenciente del emperador Kanmu y precursor de los guerreros samurai que se hizo muy popular por ayudar a los débiles y a los pobres y por luchar contra los opresores. Durante el tiempo que hemos estado no ha parado de entrar gente para mostrar sus respetos y rezar. Es muy habitual encontrar por mitad de Tokyo pequeños jardines privados y santuarios.
Por la tarde, ha tocado descanso. A estas alturas de viaje empezamos a estar un poco cansados y mañana el día se plantéa duro. En principio, se está hablando de ponerse en marcha a las 4 de la mañana para ir al mercado de pescado. Al parecer es uno de los lugares más visitados porque es el más grande del mundo pero todavía no se si iré.
La foto que ilustra el post es un trozo de la panorámica que quería haber puesto ayer pero no pude procesarla, por eso, ahora que está lista la pongo. Además, hoy he sacado poco la cámara de la bolsa.
Para ver la panorámica completa: [1024x200] – [9039 x 1762]
En Tokyo – Día 6. Rascacielos y Roppongi

Aprovechando que el día ha empezado con unos rayos de luz hemos ido a ver rascacielos.
Mientras hemos desayunado y nos hemos puesto en marcha se ha ido nublando y para cuando hemos subido al primer rascacielos ya se veía al fondo la niebla de todos los días. Aún así, las vistas de la ciudad son impresionantes.
Primero hemos ido al mirador del Tokyo Metropolitan Government. Está a 45 pisos de altura y creo que, si no es el único, es de los pocos que es gratuito. Luego, hemos estado dando vueltas por la zona que estaba llena de edificios grandísimos y algunos con unas formas espectaculares. Aquí una panorámica tomada con el móvil.
Para comer, hoy he probado otro sitio nuevo. El menú: tempura de verduras con arroz y un plato grande de noodles (fideos, entiendo que de arroz) porque no ponía por ningún sitio que la tempura viniera con arroz, vamos que he terminado para reventar.
La camarera, una mujer mayor muy amable , me ha mezclado los platos porque las salsas y demás venían un poco raras y cuando me ha visto pelearme con los noodles y los palillos me ha traído un tenedor.
Todo me ha costado 850 yenes, unos 6 euros al cambio.
Luego hemos cogido el metro hasta Roppongi para ver Roppongi Hills. Un complejo de oficinas, apartamentos, cafés, restaurantes, cines, varios parques… Allí hemos subido a la Torre Mori, de 54 pisos con un mirador abierto en la planta 54.
Hay que pagar un suplemento para subir pero merece la pena ver Tokyo en la azotéa del edificio. Eso sí, al estar al aire libre hacía un frío muy serio. Cuesta 1500 yenes (unos 11 euros) y el suplemento 300 yenes (2 euros y algo).
En 360 grados y mirando hacia el horizonte no se dejan de ver edificios y rascacielos. También había una vista muy buena de la Torre de Tokyo y de Odaiba al fondo.








